Cuidado con tu Kindle si vas al aeropuerto

21 Noviembre, 2011

El rotativo británico Daily Telegraph se ha hecho eco de varias quejas de usuarios del nuevo Kindle según las cuales,el dispositivo ha quedado irremediablemente dañado al pasar por los escáneres de equipaje de mano de los aeropuertos.

Al parecer, varios usuarios han puesto el grito en el cielo al descubrir que su eReader dejaba de funcionar tras pasar el control de seguridad. Inicialmente atribuido a la intensa radiación de rayos X utilizada para analizar el contenido de bolsas y mochilas, Amazon se ha apresurado a descartar esa causa. ‘Exponer el Kindle a rayos X no debería suponer ningún problema’ han comentado representantes de la compañía.

 

La causa de los fallos, suponiendo que realmente se produzca en el interior de las máquinas de los aeropuertos, podría ser otra. Consultado sobre este respecto, el profesor Daping Chu,decano del Centro de Fotónica avanzada de la Universidad de Cambridge, asegura que los rayos X utilizados en estas máquinas no pueden dañar una pantalla de tinta electrónica.

Según Chu, sin embargo, la continua fricción de las bandas de goma de estas máquinas puede generar ocasionales cargas de electricidad estática, algunas con una intensidad de 100 voltios o más. ‘Es factible que, si una de estas cargas errantes atraviesa un lector de libros electrónicos, pueda fijar las partículas de tinta electrónica a la pantalla de forma permanente, inutilizándolo’ Comenta el decano.

Amazon ha reemplazado los Kindle averiados, pero no se ha especificado de qué modelo concreto se trata. De momento, habrá que tomar los casos como meros accidentes fruto de la casualidad a la espera de que surjan otros similares, si es que llegan a producirse.

Prácticamente todos los eReaders utilizan pantallas de tinta electrónica en las que una pequeña carga se encarga de definir si los píxeles se oscurecen o no. A menos que la pantalla de los nuevos Kindle fuera especialmente sensible, deberían de haberse producido muchas más quejas sobre dispositivos averiados tras su paso por los controles de seguridad de los aeropuertos.